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Terra
La Coctelera

Al Creador.

Como vientos que hielan la sangre y amarran los futuros

o las finas dagas que atraviesan hoy el corazón

sangran los más modestos sentimientos en el alma

y todos los pesares se albergan con dolor.

Hoy hasta la fé se tambalea y se pierden las creencias

lo que siempre fué creido y bendecido hoy pierde su valor

y no llegan a hacerse fuerte las muchas experiencias

para lograr combatir el aferrado dolor.

Sangra el corazón en completa soledad

y llora el alma en absoluto desamparo

añorando e implorando un poco de piedad

por dejar de ver sufrir a quien hoy tienes postrado.

Llorando en oraciones por alguien a quien se ama

pidiéndole al Creador un poco de su bondad

dejar ya de ver como su vida se derrama

y cuestionando hoy si mereces, la más mínima lealtad.

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Angel de Maldad.

En el dia que duelen las ansias

y en que la paz se perdió en el camino

grito tu nombre a los vientos

y te envio al más frio olvido.

Ante mí afilas tus armas

haciendome sentir el dolor

mucho antes que toques mi alma

mucho antes que mates mi amor.

Alejo de mí lo que de tí me enseñaron

destierro hoy tu figura y bondad

ahora entiendo cuanto se equivicaron

solo eres el angel de la maldad.

 

 

 

3,2,1,

Camino con errado rumbo por las veredas del tiempo

anocheciendo despertares y odiando amaneceres

buscando esquivas quimeras que solo fueron sueños

adornando mi frente con marcadas arrugas de dolor.

Taponando las heridas del alma con favores pagados

con amores de camas vacias y solitarios despertares

aferrando el corazón a caprichosas y lejanas amistades

pintando corazones donde nunca habrá amores.

Errados caminos que jamás serán azules

confundiendo cariños con amores ,y tal vez dándoles color

a tenues negros o a tímidos grises, pendientes siempre en el pecho

tapando vieja sangre que ahora colorea la existencia, y la vida.

Desprecio.

Tus afiladas garras recorren mi cuepo haciendo jirones mi piel.

De nuevo te acercas a mí con tus ansias de mortificarme, aunque ya no te tengo miedo

ni temo tus iras. Muy al contrario, hoy me rio de tí, de tus despreciables sentimientos

y de tus absurdas pretensiones.De querer ser quien no eres, de que te amemos sobre todas las cosas y de que tu nombre, fuera algo que no se pudiera invocar.

Hoy de nuevo me envias tus iras, aferrándote a unas devastadoras causas que aún sin ser mias,

sabes que me duelen. Y ahí metes tus manos, en la herida que no permites que cierre, para que el dolor, siempre esté presente.No me envias a mí esos dolores sabiendo que no me importa recibirlos de tí, si no que los envias donde más daño me puede hacer.

Te desprecio, profundamente y sin ningún género de dudas.

Motivos te doy para que te emplees a fondo en tu cruel cometido,

y me hagas pagar tanta blasfemia.

Sin tí,,,,

Como si fuera en una barca

todo hoy se tambalea

no puedo ya tener una meta

mi corazón, de fuego, humea.

Has vuelto a causarme dolor

nunca te olvidas de mí

aunque no mates en mí la pasión

seguiré viviendo sin tí.

Tu Reino.

Desgarras mi pecho con intención

asomas tus palabras a mi mente

estás siempre en el recuerdo

como un dios, o como un ente.

Latigazos que parten el alma

lanzados de tu divina mano

la sangre cubre ya mi rosto

y salpica a todo ser humano.

Llagas que no cierran

cicatrices aún abiertas

horas que ahora vuelan

cerradas yá tus puertas.

Paraiso de creyentes

lleno de paz y de amor

de palabras fervientes

donde no existe dolor.

Dos orillas de un mismo rio

en la de ellos Sol y calor

al otro lado olvidando tu reino

el incesante frio y perpetuo dolor.

Juan, el pescador.

Viejo marinero ajado de duras arrugas, cruzando su frente marchita y su curtido rostro por el aire de la mar.

Y aqui ahora estaba en una cruel, para él, encrucijada

Alguien le habia ofrecido, a un precio que no podia rechazar, pues ni siquiera era aquél un precio monetario, una barca, más grande y moderna que la suya, recién pintada y con todos los aparejos nuevos, para ahora, a su edad, poder faenar en mejores condiciones.Con un motor que nada tenia que ver con el que él, hoy en dia, tenia para salir a trabajar por esos mares de dificultad. Ancla nueva y brillante, y todos los aparatos de radio modernos y en óptimas condiciones. Y pensaba que se la podia permitir porque si bien era bastante más grande y más moderna que su vieja barca, el sitio de amarre que ocupaba en el puerto, podia mantenerlo y atracar allí su preciosa barca nueva.

Pero claro, porque siempre hay un pero;seria de esa manera si se desprendia de su vieja barca, porque en su embarcadero lo que si no habia sitio era para dos barcas.Ni tampoco su situación economica por su trabajo, le permitirian mantener dos barcas en el puerto.Y aquí es cuando las dudas lo asaltaban.

Su vieja barca, ajada ya en su pintura, con su ancla ya roida por la sal de la mar y medio comida por el óxido, con sus aparejos más de una y de dos veces remendados, con su antiguo equipo de radio, tan antiguo que ya cuando lo compró, era viejo, y con su casco, tocado de tantas madrugadas de duras faenas lejos del hogar.¿Que haria con su vieja barca?

Su vieja barca, compañera de noches de insomnio lejos de casa, trozo de madera sin alma que tantas veces le dió ánimos para levantarse y salir a faenar.Viejo cascarón, que más de una vez fué la única razón para levantar su cansado cuerpo en las madrugadas.

Y pensaba en esto cuando uno de sus amigos, además de compañero de fatigas en la mar, y al que hacia tiempo que no veia, se acercó hasta él para saludarlo y entablaron la siguiente conversación;

Hombre amigo mio; ¿que es de tu vida que hace tanto tiempo que no te veo?

Pues mira amigo Juan; en este tiempo conocí a una mujer, joven y bella y ahora, después de dejar a mi esposa, vivo ahora con ella en otra parte del puerto.

Pues creo recordar que tu matrimonio iba bien; asi, ¿como y porqué de ese cambio, amigo mio?

Hombre Juan; mi esposa ya es vieja, casi tanto como yo, y comprendo tu pregunta porque no has visto a la mujer con la que vivo ahora, sinó, no me preguntarias.

Pocas palabras mas y una enhorabuena de Juan a su amigo, y se despidieron, sin mas.

Y aquí fué cuando Juan el pescador decidió que no era justo prescindir de su vieja barca, por la razón única de que se habia hecho vieja. Si lo acompañó toda su vida, también podria hacerlo unos años mas, y no veia ahora razón para hacerse con una barca nueva, que en definitiva seria lo único nuevo que habria en su vida.

Soledades.

Soledades que envuelven las vidas

como viejas raices del sauce llorón

hojas caducas que llegan al suelo

como queriendo por algo pedir un perdón.

Vacios crueles pertrechados al alma

gaviotas azules se alejan de tí

buscando sustento en tierras lejanas

cruzando los mares y lejos de aquí.

Vacios y tristes despertares

sueños perdidos sin soñarlos

ausencias y necesidades

amores en tí,hoy tán lejanos..